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México DF, Antarctica
escribana que estudió periodismo, ama el rock y sus músicas aledañas, así como la poesía y las relaciones tormentosas
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diciembre 24, 2016

LOS QUE SE FUERON EN 2016 1ª parte

porque el espacio en el papel nunca es suficiente...
las RECOMENDACIONES y COMENTARIOS de la
RUTA SONORA
dic 23 a 29


           LOS QUE SE FUERON EN 2016
                           (1ª parte)

David Bowie, la muerte más emblemática del año
Nada de extraordinario tiene la muerte, y cada año despedimos a personalidades importantes de la música. Pero para la voz popular, 2016 ha sido un año “maldito”, pues la cantidad de músicos y personalidades fundamentales que marcaron época en su disciplina respectiva y dejaron este mundo, dentro de una sola vuelta al sol, fue más numerosa de lo usual, o al menos así se sintió por tratarse de personajes de particular relevancia (Fidel Castro, Mohammed Alí, Umberto Eco, Johan Cruyff, Raymond Samuel Tomlison, Andrzej Wajda, John Glenn, entre otros de diferentes ámbitos, engrosaron la lista). 

Evidentemente, no se trata de una maldición ni el fenómeno terminará con el año que culmina (“que ya acabe este año”, dicen muchos), sino un recuerdo de que va terminando una era, y que en no mucho tiempo irán falleciendo veteranas leyendas. Es el simple paso del tiempo, que alcanza a muchos de los que, como parte de una o varias generaciones seminales, cimentaron mucho de lo que ahora entendemos como rock, pop, jazz, electrónica y demás géneros, a partir de que comenzó la cultura de masas (primeros los actores de cine, después los músicos). Con algunos fue tersa y natural la partida, por la lógica edad avanzada, pero otras muertes fueron sorpresivas por alcanzar a personalidades no tan longevas, o que quizá se sentía que aún tenían mucho por dar. Hoy, la primera parte del recuento de este espacio, de quienes en el año que termina (tanto del ámbito nacional como internacional) se llevaron su música a otra parte, dejando un notable legado.

Leonard Cohen
David Bowie (Enero 10. 69 años. Cáncer). La partida más emblemática de 2016 por inesperada (guardaba en secreto su enfermedad), por tratarse de uno de los músicos pop de mayor relevancia e influencia del siglo XX; por ocurrir en un momento que se sintió prematuro, y quizá por ser el primer deceso (o el más sonado) de muchos personajes de tal altura en el año. La aparición del álbum Blackstar, dos días antes de la muerte del andrógino y cambiante británico que vivió imaginándose en el espacio, preparado ex profeso como despedida, fue conmovedor y poético.

Leonard Cohen (Noviembre 7. 82 años. Muerte natural). De forma cercana a como hizo Bowie, You want it darker, su último álbum, fue editado tres semanas antes de fenecer. Otro de los más grandes de la música contemporánea, brillante letrista, Premio Príncipe de Asturias, y antes que nada, poeta, quien hizo de la música una plegaria, un himno a la vida, el amor y la elegía. El canadiense partió tranquilo, durante el sueño, elegante, como fue en vida.


George Martin

Sir George Martin (Marzo 8. 90 años. Muerte natural). Compositor, director orquestal, productor, arreglista, tras una vida tranquila y fructífera, también durante el sueño se fue el inglés que a su vez hizo soñar a millones alrededor del orbe, gracias a que enriqueció de forma tal la música del cuarteto de Liverpool, que sin aquél quizá éste no habría alcanzado a ser un fenómeno mundial. El auténtico y verdadero Quinto Beatle.


Prince




Prince (Abril 21. 57 años. Sobredosis accidental de opiáceos). Multi-instrumentista, compositor, productor, cantante, bailarín; rock, funk, experimentación, ambigüedad sexual: cualidades y etiquetas asociadas a su nombre. Icono y estrella estadounidense de su generación, introdujo al pop de los años 80 mucha música afroamericana de los 60, entonces relegada: el sonido Motown, el soul. De las muertes más tristes y absurdas de 2016.



Emerson & Lake




Keith Emerson (Marzo 10. 71 años. Suicidio) y Greg Lake (Diciembre 7. 69 años. Cáncer). Funesto fue que fallecieran en un mismo año, dos integrantes de uno de los combos de rock progresivo inglés más representativos y deslumbrantes del género: Emerson Lake & Palmer. Doloroso fue saber que una depresión tras una lesión en la mano, por lo cual ya no podía tocar, fue la que se llevó al virtuoso compositor, tecladista de clásico, jazz, blues y rock; y que al gran cantante y guitarrista que también co-fundara King Crimson, se lo llevara esa plaga impía que es el cáncer.

Pierre Boulez






Pierre Boulez (Enero 5. 90 años. Causa no especificada). Poco sonada en el mundo pop, mas no así en el orbe musical todo, la muerte de este compositor francés que revolucionó la música de concierto y electrónica del siglo pasado a través del serialismo, además de haber sido conductor de las más importantes orquestas de su tiempo, quien prefería dirigir obra de autores contemporáneos, por encima de los clásicos. Se guardó discreción sobre la causa de su muerte.




Jean Jacques Perrey





Jean Jacques Perrey (Noviembre 4. 87 años. Cáncer). También de origen galo, conocido sobre todo por su trabajo a dueto con Gershon Kingsley ( (afamado es el disco The in sound from way out, emulado en 1996 por los Beastie Boys), después como solista, este compositor fue de los primeros en popularizar el sonido electrónico-espacial de los sintetizadores Moog mediante inventivos y lúdicos sonidos. Acá sólo se le recordó injustamente por crear temas usados como rúbricas para Chespirito (sobre todo la de El Chavo, basada en la Marcha Turca de Beethoven), pero su trabajo es mucho más amplio.






febrero 15, 2015

Los Premios Grammy 2015: cada vez peor.

RUTA SONORA
como usted la vio en La Jornada
15 febrero 2015
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Los Premios GRAMMY:
CADA VEZ PEOR

Foto
Kanye West intentando desacreditar los premios Grammy otorgados a Beck
por su disco Morning Phase // foto: Reuters


Hace un año, este espacio (ver aquí: Ruta Sonora 31/01/14 ) abundó sobre la farsa que hay detrás de los premios Grammy que otorga la estadounidense Academia Nacional de Grabaciones, Artes y Ciencias (NARAS, por sus siglas en inglés). En resumen, las tres trasnacionales que acaparan las producciones híper-comerciales (Sony-BMG, Universal y Warner), son las mismas que dictan lo que ha de escucharse, para luego premiarse a sí mismas.

Esto es: tales disqueras funcionan como fábricas en serie que promueven sus productos e intervienen económicamente (payola) para que a base de repetición excesiva, impacten en el gusto masivo. Así, lo más popular termina siendo, no lo más pedido, sino lo más sonado, es decir, lo más pagado. El Grammy gratifica a lo que más se vendió; recupera la inversión, con ganancias, y le hace pasar por “lo más popular”.


Paul McCartney, Rihanna y Kanye West,
en la ceremonia de los premios Grammy 2015


Ello no significa que no haya talento en mucho de lo premiado. El problema está en que se deja fuera de la atención mediática a artistas que no pertenecen al círculo la industria, pero sí están impactando el rumbo de la creación musical. Se hace pasar a esta ceremonia como una distinción a la creatividad, cuando es sólo un gran comercial. Esto no sería ominoso, si existiera además una premiación de tal alcance, que sí reconociera la calidad. Pero no la hay (aunque en Inglaterra están los no tan desprestigiados Brit y Mercury, pero son muy locales) Esto afecta la percepción de la audiencia, así como la de los empresarios para contratar, las productoras para programar, las emisoras para difundir. Por fortuna, aunque con menor impacto, tal reconocimiento existe en medios impresos y digitales, blogs y algunas emisoras de radio.




Premiación esquemática.
Salvó mención a Ferguson.


Prince pronunciándose por Ferguson
A veces al menos la ceremonia es divertida, pero el 8 de febrero se llevó a cabo una de las más aburridas y esquemáticas de la historia, de no ser por el ridículo y risible acto del hip-hopero Kanye West al subirse al escenario a desacreditar al cantautor Beck por ganar tres gramófonos (Mejor Álbum de Rock, Mejor Álbum del Año, Mejor Arreglo para Álbum -no clásico), en favor de su elegante disco Morning Phase (amén de que es su álbum más flojo, tras joyas como Oddelay, Mutations o el gran Sea Change, por los que no había ganado nada). Otros momentos afortunados fueron los pronunciamientos de Prince (“los álbumes, los libros, aún importan; las vidas de la gente negra aún importan”), Common, Pharrell, Beyoncé, entre otros, en torno al asesinato de Michael Brown Jr en Ferguson. Fuera de eso, la mayoría de las canciones pop sonaron igual (a R&B descremado), el nuevo tema de Madonna no rasguñó a nadie, la interacción Paul McCartney-Rihanna-West estuvo para dormir y el intérprete inglés más galardonado, Sam Smith, representó al canto de lobby-bar más somnífero y anodino que pueda haber. Predeciblemente, se premió como productor del año a Max Martin, quien está detrás del sonido homogeneizador de las plásticas Ariana Grande, Nicki Minaj, Katy Perry, Iggy Azaela, Taylor Swift, Jesse J. Todo ello, como parte de la misma descomposición y desmorone.



Lo deseable


Michael Jackson y Quincy Jones en los Grammy 1984,
cuando el disco Thriller arrasó con los premios. 
Lo deseable es que coincidiera lo comercial con la calidad, así sólo se calificara al pop. Ejemplos al azar: en 1964 la mejor nueva banda fue The Beatles; en 1974, el álbum del año fue Tapestry de Carole King; en 1978 Rumours, de Fleetwood Mac. En 1980 (en que ¡por primera vez! se incluyó al rock como categoría) ganó Bob Dylan como mejor cantante del género (compitió con Frank Zappa, Robert Palmer, Joe Jackson). En 1981, nominados a grupo de rock: Pink Floyd, Queen, Pretenders, Blondie. En 1984, postulados a disco del año: Michael Jackson, David Bowie, The Police, el soundtrack de Flashdance (Giorgio Moroder). A partir de los años 90, las cosas empeoraron, aunque como punto a favor, la presencia de músicos afroamericanos, hasta la fecha, ha vivido su mayor auge.

El declive de la industria radica en el abismo que le separa de lo que ocurre realmente en la creación musical, tanto en vivo como a través de internet. Es un club conservador que arropa a unos cuantos, más por relaciones públicas que por arte, cuyo espectro es limitado (otro ejemplo: en los 60 y 70, ni la psicodelia ni el punk fueron registrados).


Cuando Arcade Fire ganó en 2011 un Grammy a
Mejor Disco del Año 2011 por  The Suburbs, disco de genuina calidad
Protegen a lo que según sus criterios, vende. Pero lo malo no es vender, sino que lo puesto en venta es cada vez más básico y pobre.Desdeñan y boicotean (porque les hacen sombra) a los artistas de calidad que llenan festivales, y les siguen llamando “independientes”, aunque sean más numerosos que los afiliados a sus grandes sellos. Y aunque a veces guiñan el ojo a este tipo de músicos, forjados desde el talento genuino (Amy Winehouse en 2008, Arcade Fire y Black Keys en 2011, Daft Punk en 2014, Beck ahora), es inevitable ver cómo ese castillo de cristal se sigue desquebrajando (lista completa de ganadores 2015 en www.grammy.com).





enero 20, 2015

Los MEJORES DISCOS de ROCK ANGLO 2014 según la #RutaSonora .



LO NOTABLE DE 2014
(rock internacional)
* Los discos del año según la
RUTA SONORA

Last Ex


2014 fue un año de transición para el rock y pop en inglés. El furor por las guitarras post-punk o retro tuvo un declive, aunque aún tuvo destacados exponentes. El dominio sonoro fue para el llamado neo-art pop, en el que las atmósferas (generadas o no por guitarras) predominaron por encima de los riffs a la vieja usanza, sin que tampoco muriera del todo el gusto distorsionado por la de seis cuerdas (el metal se cuece como género aparte). Pero aquí pop no significó liviandad vacua, sino melancolía y pasajes sombríos. Hubo también mucho folk, mucha suavidad. Lástima que no todos estos sonidos se conocieron a escala masiva, opacados por el estruendo del, ese sí, ligero post-indie efímero y blandengue. Hoy, la primera parte de los álbumes de rock internacional más destacados de 2014, a decir de este acucioso apartado.


1. Last Ex. Last Ex (Canadá). El proyecto alterno de Timber Timbre (Simon Trottier y Olivier Fairfield), a partir de un score de horror que el dueto compuso pero no fue usado (Last Exorcism Part II), genera un álbum instrumental maestro, donde percusiones, guitarras y cuerdas pasman de tanta belleza y profundidad panorámica. Recuerda a Silver Apples y Beak, pero con más calidez y tensión expansiva. ACÁ SE OYE




2. Swans. To be kind (EU). Tercero de la trilogía reciente del combo encabezado por Michael Gira (ex militante del No Wave), resucitado en 2010 (activo de 1986 a 1996). Ave fénix que, entre aullidos de amor y muerte, brinda un disco doble de mantras siniestros, orquestaciones sublimes post-metal, hipnosis rítmica, desgarres vocales y susurros David-Lynchescos. Tremendo. ACÁ SE OYE





3. Scott Walker y Sunn O))). Soused (EU). Walker, leyenda barítona del pop orquestal sesentero, renacido artísticamente a fines de los 90 con talante avant garde, se une a este dúo de doom y experimentación oscura para darle a su canto engolado un toque de desahucio emocional, paranoia y dolor placentero. Capas incisivas de ruido gozoso, Moogs torcidos, percusiones tribales, chirridos, cuerdas disonantes, sobrecogen y maravillan. ACÁ SE OYE





4. Richard Dawson. Nothing Important (Inglaterra). Hermoso, el trabajo desgarrado de este hombre que con pura guitarra acústica desaliñada y voz angustiosa, primitiva, parte de la música tradicional británica para elaborar un folk experimental harto original, con breves similitudes con el trabajo acústico de Marc Ribot. ACÁ SE OYE






Innercity Ensemble w Klubie Żak5. Innercity Ensemble. II (Polonia). Deslumbrante álbum conceptual, doble (uno blanco, otro negro), de ambient acústico, no digital, que con guitarra, bajo, batería, metales, sintetizadores y más arroja exquisitos mantras minimales. Con recursos de jazz, post-rock e improvisación, nos adentran a su mundo nevado de magia envolvente. DISCO 1. DISCO 2 . 




6. Jenny Hval & Susanna. Meshes of voices (Noruega). Hermosísimo ambient tanto noise como contemplativo, de a voz y piano, a cargo de Hval, cantautora, con coros de su coterránea Susanna. Inspirada en Kate Bush y Laurie Anderson, manufactura copos flotantes de quietud, melancolía y escalofrío. A veces suena como si Björk hubiera vuelto a hacer algo interesante. ACÁ SE OYE





7. Moodoïd. Le Monde Möö (Francia). En la estela de la neo-psicodelia reciente, el australiano Kevin Parker, líder de Tame Impala, produce esta chulada dirigida por el francés Pablo Padovani (Moodoïd), guitarrista de la banda gala Melody’s Echo Chamber (cuya cantante Melody fue novia de Parker). Toda esta genealogía, para llegar a un viaje supra-cósmico y rock-sintético, que rebasa a ratos lo hecho por la exitosa banda del primero. ACÁ SE OYE




8. The Coral. The curse of love (Inglaterra). La maldición fue rota con este álbum. Los de Liverpool se daban por desbandados desde 2010, pero desempolvaron esta gema inédita, grabada en 2006, de inesperada vigencia. Es el hermano sicodeli-taciturno de su mejor obra, The Invisible Invasion (2005, producido por Geoff Barrow y Adrian Utley, de Portishead). Qué forma de brillar y conmover la de este tesoro desenterrado. ACÁ SE OYE






9. Temples. Sun Structures (Inglaterra). Lo retro-pop-sicodeli-ácido-lisérgico se coronó casi de forma prefabricada con este cuarteto, pero su ejecución y composiciones son tan genuinas e impecables, que su debut a lo Byrds-Beatles-Kula Shaker, cautiva. Inteligente actualización flower-power, a la vera de los citados Tame Impala. ACÁ SE OYE






10. Leonard Cohen. Popular Problems (Canadá). A sus 80, sigue tomándole el pulso al espíritu humano. Con austeros arreglos, sobre una base blues-soul-gospel, el productor Patrick Leonard hace resaltar cada sílaba del poeta: con sus ángeles corales detrás, Cohen se siente mucho más en la piel que en discos recientes. Depresión existencial, fe, compasión, redención; cero nostalgia o solemnidad. Con actitud socarrona y rasposa, se acerca en momentos a su vástago Tom Waits. Íntimo, conmovedor. ACÁ SE OYE




11. Jack White. Lazaretto. (Estados Unidos). Líder generacional a bordo de su guitarra hard-blues, no deja de actualizar y personalizar el género, en segundo solista, donde combina el ánimo melancólico y melodioso de su debut, con una evolución explosiva de timbres y un extravagante cruce de estilos. Sin duda, en la cima de su soberbio personaje. ACÁ SE OYE




12. St Vincent. St Vincent (EU). En cuarto plato, la cantautora y guitarrista Annie Clark pasa de lo experimental al pop fino, depurado, sin dejar sus retruécanos tímbricos y originales arreglos, lejos del cliché de la "roquera". Metales, sintetizadores, enmarcan su dulzura vocal y fuerza femenina, con la que no rasga sino que flota, deliciosa. ACÁ SE OYE






13. The Ghost of a Saber Tooth Tiger. Midnight Sun (EU). No odien a Sean Lennon por ser hijo de John. Con voz similar a la de su padre, al lado de su mujer Charlotte Kemp Muhl, demuestra no ser una sombra, sino un extraordinario músico y guitarrista. Funde psicodelia, soul y stoner-rock (el gran Dave Fridmann tras consolas) para dar un exquisito y crudo álbum astral. ACÁ SE OYE





14. The Horrors. Luminous (Inglaterra). Lejos de su psychobilly inicial y menos oscuros que en discos recientes, sin dejar lo taciturno hacen un bonito disco que ilumina de tan sonriente, liviano y soleado. Capas sintéticas vaporosas dejan a las guitarras al fondo, dando paso a un sonido new romantic actual, harto gozoso y soñador. ACÁ SE OYE







15. Prince & 3eyedgirl. Plectrumelectrum (EU). El maestrísimo editó también en 2014 Art Official Age, pero este otro proyecto, al lado de este trío femenino de poder, lo eleva majestuoso sobre olas de glam rock depurado, retro, excéntrico, funk-souleado, sexy. Las virtudes de Prince, exacerbadas, celebratorias. ACÁ SE OYE







16. Thurston Moore. The best day (EU). La melancolía tras la ruptura de Sonic Youth se siente con fuerza en este solista, casi continuando el trabajo del influyente grupo neoyorquino, con todo y Steve Shelley en batería. Guitarras hipnóticas y expansivas, melodías bellas y frágiles, juegos poéticos distantes, refrendan el sello sonoro de este adalid del indie rock. ACÁ SE OYE








17. Beck. Morning Phase (EU). El prolífico cantautor y productor angelino no le llega a su gran Sea Change (2002), pero se acerca, tras ocho años de supuesto retiro. Folk acústico a lo Neil Young, lleno de ecos y sintes volátiles, generan un paisaje vaquero-sideral en busca de paz interior. No más desolación, sino luz bucólica. ACÁ SE OYE








foto: Toni François

18. Damon Albarn. Everyday robots (Inglaterra). Delicado y vulnerable en su primera placa en solitario, el líder de Blur, tras numerosos proyectos como productor. Con cariz personal, reflexiona sobre la soledad tras la tecnología actual, mezclando paradójicamente, electrónica suave con instrumentos acústicos. Lindo, cálido, lleno de alma. ACÁ SE OYE








19. Savages & Bo Ningen. Words to the blind (Inglaterra/Japón). Este feroz cuarteto femenino, con la banda también londinense integrada por inmigrantes japoneses, brindan un track de 37 minutos, pleno de psych-rock, kraut, jazz, improvisación libre (grabado en vivo), definido como pieza poética sonora. Oscuro y alucinante viaje. ACÁ SE OYE





20. Sleaford Mods. Divide and Exit (Inglaterra). Puerco segundo disco de este dueto, que ejecuta una especie de spoken-word-hip hop, cercano a las peroratas de Mark E. Smith (The Fall), sobre una base punk sintética de bajos gordos, que arroja escupitajos líricos sobre la estupidez de la escena musical, política y cultural. Claustrofobia y furia contenidas, a punto de estallar. ACÁ SE OYE








Otros discos destacados:




Wilko Johnson + Roger Daltrey
El rock clásico de Wilko Johnson + Roger Daltrey, Going back home.

El folk fantasmal de: Neil Young, A letter home; Robert Plant, Lullaby and the ceaseless roar. 

El soul a lo Motown de Sharon Jones & the Dap Kings, Give the people what they want. 

El regreso cósmico de Pixies, Indie Cindy.


Ty Segall





El garage de: Ty Segall, Manipulator; The Wytches, Annabel dream reader; Ex Hex, Rips; The Brian Jonestown Massacre, Revelation.


El punk-rock de: OFF!, Wasted years; Half Japanese, Overjoyed; Girlpool, Girlpool; Mannequin Pussy, Gypsy Pervert.









tUnE yArDs



El pop distintivo de: tUnE yArDs, Nikki Nack; Lykke Li, I never learn; Warpaint, Warpaint; Parquet Courts: Sunbathing animal; Wild Beasts, Present Tense; The New Pornographers, Brill Bruisers.

El pop psicodélico de: Bombay Bycicle Club, So long, see you tomorrow; Hookworms, The Hum.





Angel Olsen


El art pop de: Jane Weaver, The silver globe; Marissa Nadler, July; Angel Olsen, Burn your life for no witness; Dream Police, Hypnotized; Perfume genius, Too bright; Adult Jazz, Gist it; First Aid Kit, Stay gold; Grouper, Ruins; Dean Blunt, Black metal.