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México DF, Antarctica
escribana que estudió periodismo, ama el rock y sus músicas aledañas, así como la poesía y las relaciones tormentosas

abril 22, 2012

Del Rock pa' la Causa y al Revés (Laberinto Urbano 1998)

Reportaje publicado en la revista Laberinto Urbano
en marzo de 1998
por Patricia Peñaloza

(transcrito a mano por no hallarse el original digital)

Del Rock pa'la Causa y al Revés
fotos originales: Víctor Mendiola


¿Qué tan comprometido está el rock mexicano con su realidad? ¿Es necesario estarlo? A continuación, un mosaico en el que varios músicos describen su postura y experiencia, el cual refleja de alguna manera, a nuestra sociedad joven y urbana, y cómo el Movimiento Zapatista ha incidido en el desarrollo mismo del rock local. 

***

Ha sido en su crecimiento y aceptación, que el rock nacional se ha comprometido o no con los acontecimientos sociales. Tras el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en 1994, las respuestas entre la sociedad se dividieron; con el rock nacional pasó lo mismo: en general hubo simpatía, lo cual se manifestó como nunca antes hacia causa alguna, a través de conciertos masivos organizados por los mismos músicos, junto a estudiantes y artistas de otras disciplinas. Estos festivales se han convertido en espacios alternativos de expresión que reúnen dinero o alimentos que sí llegan a su destino (las comunidades indígenas en Chiapas, aunque después los destinos han variado, con la misma efectividad) e informan a los asistentes sobre lo que ocurre en el país, aunque mucho público vaya sólo a echar relajo. Su estructura ha sido ejemplo para otros intereses: libertad de expresión, damnificados, contra la manipulación, derechos humanos, lucha contra el sida, etcétera. Aquí, varios músicos mexicanos reflexionan sobre el sentido de ayudar, lo que generan estas acciones, y la relación que, para ellos, deben guardar música y entorno. 


Del Rock Empaquetado al Comprometido 

“El rock en México no tuvo un origen revoltoso y propositivo como en Estados Unidos o Inglaterra”, recuerda Armando Vega-Gil, escritor y bajista de Botellita de Jerez; “llegó como un producto empaquetado”. Alfonso Figueroa, bajista de Santa Sabina, incide: “el problema del rock mexicano en los 80 era que cada grupo estaba en su onda; nadie se unía a trabajar para que creciera y se fortaleciera como movimiento”. En los años 60, el rock mexicano fue sólo una traducción ingenua del original. En los 70, el posible movimiento fue aplastado tras la satanización de Avándaro. Al respecto, continúa Vega-Gil: “Entonces era natural el quehacer artístico ligado al político, pero el rock estaba aparte, y era considerado ‘imperialista’. Si querías que la música tuviera efecto político, sólo podías inscribirte en las peñas”. 

En los 80, la producción roquera no sólo fue baja y de nulo compromiso, sino que era un movimiento débil. Tuvo el rock nacional que crecer e instalarse en el gusto popular para que entonces apenas se cuestionara si podía tener conciencia social o no. Y en 1994 estaba en pleno repunte. La “cultura” del concierto masivo ya se había asimilado y comenzaba a formarse como industria. Existía la infraestructura material para organizar conciertos independientes y, sobre todo, público. El rock pudo entonces ser utilizado para convocar festivales solidarios. Aunque esto no ha sido fácil: las autoridades regularmente han puesto trabas, han creado provocaciones porriles o policiales; han prohibido realizar conciertos al aire libre. Por eso, desde que comenzaron a celebrarse, se buscó hacerlo en espacios autónomos, como la UNAM, o tomando la calle (el “Ángel” de la Independencia, por ejemplo). 


Dice Pato, guitarrista de Maldita Vecindad: “lo realmente peligroso es reunirse, intercambiar ideas, no mentar la madre”. Estos toquines fueron ganando espacio e identidad, de modo que el último que realizó la ONG La Bola, señala la escritora Adriana Díaz Enciso, organizadora, que fue el primero en este género en ser efectuado en un espacio público (Deportivo Azcapotzalco), gracias a la nueva disposición del gobierno del Distrito Federal. Quien esto escribe, desde 1994 acude a estos conciertos. En ellos, ha constatado a través de las charlas con los asistentes, que entre el slam y las botellas de plástico llenas de tierra cual proyectiles, se vive algo inédito: un sentimiento de liberad distinto a los que ofrecen los antros o las empresas servidoras del Ticket Master

Estos toquines no sólo se han convertido en espacios alternativos de expresión, sino que quien va sabe que con 10 o 15 pesos va a ver a muchas bandas, como no ocurre en otro sitio, y que con ello va a ayudar a los indígenas más pobres; no se venden envases de vidrio ni bebidas alcohólicas, y la seguridad son ellos mismos. Se han vuelto una nueva manera de divertirse: “bailar ahí con tal propósito es ya un acto político”, sintetiza Vega-Gil. Esta generación de jóvenes, contagiada por el discurso desenfadado zapatista, comprueba, indica Figueroa, que “hacer política puede ser en los 90 un acto lúdico, y lo lúdico algo político”. A veces pareciera que muchos músicos sólo tocan por Chiapas para aprovechar el escenario. El bajista de la Santa aclara: “Eso habla de la falta de espacios para tocar en la ciudad; si no lo entendiéramos quienes organizamos, seríamos unos fascistas”. El guitarrista de Maldita lo siente favorable: “Es una retroalimentación chida: del rock para la causa y de la causa para el rock”. 

Además, el formato de “muchas bandas por poco dinero” se ha extendido hasta para realizar conciertos comerciales. Otros buenos ejemplos de retroalimentación, continúa Pato, es que estos festivales “han derribado prejuicios y reunido a las bandas, cosa que no había sucedido, y ha fortalecido al movimiento musical; se ha formado en torno a éstos un pequeño universo de creación, expresiones nuevas incluso en la forma de bailar, de vestir; como una breve cultura del concierto solidario”. De la misma manera, estos conciertos han dividido la legitimidad entre bandas: las que apoyan y las que no; ha abierto discusión al respecto: ¿por qué hacerlo?, ¿por qué no? 

Participación a detalle 

Cada músico expresó, de modo más preciso, su postura, de acuerdo con su experiencia y participación. 


Pato de La Maldita: “Mi banda ha participado desde antes de 1994 en conciertos de apoyo a causas diversas, incluyendo la de Chiapas. Participar parte de la misma concepción del grupo; nuestro discurso no está desasociado del entorno. Y sobre si el rock debe ser contestatario, eso tiene que ver más con la condición ciudadana de cada quien, que con pertenecer a un grupo. Y como banda, ¿por qué la realidad tiene que estar separada del discurso, si te atañe lo que pasa en tu país, seas lo que seas? Cualquier discurso, hasta el que se dice apolítico, es político. Pero divergimos de la actitud radical de ‘vamos a educar al pueblo’; sólo queremos ser un vehículo de expresión. Nos involucramos porque nos sentimos hermanados con los indígenas: así como ellos carecen de espacios de participación, los artistas también. Estos conciertos demuestran que empezamos a escucharnos y que el movimiento de jóvenes toma un nuevo carisma”. 

Pinocho, cantante de Estrambóticos, banda que también le entra a estos toquines, dice: “Es natural ser roquero y participar, pues formar una banda es ya un acto solidario, generoso: prestas tu equipo, das de tu tiempo. Ahora, no es criticable si eres sensible o no a la realidad, eso queda en tu conciencia. En la nuestra sí ha habido interés, pues como artista, es necesario que transformes la realidad; si de ella omites la injusticia, eres parcial. Juntar alimentos para Chiapas es una emergencia, pero no queremos asumir una actitud evangelista. Sabemos que muchos van sólo al desmadre, por eso como grupo, la nuestra debe ser una actitud sensibilizadora; no podemos arreglar el problema ni explicar todo lo que pasa, pero sí motivar para que luego lean, se involucren más. Si repartes el corazón, dejas más que tirando un choro”. 

Paco Ayala, bajista de Molotov, banda que ha levantado polémicas por su lenguae soez e incluir propósitos de denuncia social, no participa en conciertos por Chiapas, pero sí por otras causas. Dijo: “Es importante tener conciencia, porque los jóvenes que escuchan música ahora están más involucrados que antes con lo que viven. Esta propuesta es un movimiento generacional que ha hecho crecer a muchas bandas. Como ciudadano, antes que como músico, es importante tener un espacio a través del cual expresar lo que te molesta. Lo nuestro ha repercutido; eso se ve en la cantidad de intentos por censurarnos. No participamos por Chiapas porque no nos han invitado (aunque los organizadores replican que sí se les invitó pero no aceptaron). Eso no quiere decir que no nos preocupe, y por asistir no vamos a solucionar ese problema u otro. Si nos invitan, aceptaríamos. Lo importante es referir lo que pasa, criticar la violencia; nuestra manera de ayudar es con música y lo vamos a seguir haciendo”. 

Ya en la hip-hopeada, otro Pato, pero de Control Machete, aseveró: “Es importante como banda crear conciencia. Nos involucramos en lo que podemos. Tratamos de mostrar las cosas como las vemos y de presentarlas a la gente para que le entre el gusanito de querer ayudar. Debemos entre todos alentarnos para ser un mejor país, y para eso hace falta conciencia; por eso Control trata de abrir la mente. Lo de haber apoyado a Jorge Lankenau fue algo personal de Toy, él puede contestar eso, y si no hemos participado en conciertos de apoyo a Chiapas, es porque no ha habido comunicación con sus organizadores, pero sí nos gustaría, estamos abiertos. Aunque hemos sabido que algunos de ellos piensan que no valemos la pena como grupo; así no podemos acercarnos. Además, preferimos ayudar de modo más discreto”. 


Para seguir con bandas jóvenes, los regios de Plastilina Mosh, de dos años de fundada, pero con buen arraigo actual entre la banda, se explayaron. Dijo el tecladista Alejandro Rosso: “Sería hipócrita decir que nos importa lo sociopolítico del país. Nunca hemos sido conscientes. Votamos y ya. No nos interesa hablar de lo que ocurre; nos parece aburrido hablar de lo que dicen ya los periódicos. Preferimos proponer música de ánimo positivo, que te haga sentir bien. La música es un gozo espiritual”. Señala Jonás González, guitarra y voz: “Sí nos parte la madre que maten a tanta gente en Chiapas, pero no es nuestro pedo y no lo podemos arreglar. No somos líderes de opinión; si hablamos del tema, no influye, somos personas comunes y corrientes. El rock es para divertirse y no para crear desmadres, sentirse machín o intimidar al otro. Somos músicos, no líderes sociales o políticos. No estamos de acuerdo con que la música se convierta en partido o religión”. Matiza Rosso: “Pero si podemos hacer algo que sepamos que va a ayudar, sí participamos. Lo hicimos en un concierto por damnificados tras el huracán Paulina. Y aunque somos más una propuesta musical que letrística, no hacemos tampoco música tonta, pues aun sin letra, puede ser inteligente, no vacía”. 

Por otros rumbos, el veterano bluesero Guillermo Briseño, involucrado con el EZLN desde 1994 (inclusive formó parte de la presidencia colectiva de la Convención Nacional Democrática organizada por el grupo guerrillero), quien ha integrado las ONG de músicos y artistas por Chiapas, Batallón de los Corazones Rotos y Serpiente sobre Ruedas, declaró: “Muchas actividades sociales y políticas en la que hemos participado varios artistas desde los años 70, son antecedentes que han permitido acercarnos al movimiento zapatista. En los 80 decayeron muchas asociaciones de artistas; yo seguí apoyando causas sociales. Desde 1994, varios artistas hicimos performances, organizamos el concierto ’12 Serpiente’, con el que vimos que éramos capaces de seguir. Los organizadores nos dividimos, pero los que nos unimos como Serpiente sobre Ruedas recorrimos ciudades del país con el mismo propósito; luego grabamos el disco Juntos por Chiapas, cuyas ventas serán para ayudar a los indígenas. También llevamos un mensaje cultural a Berlín en 1996, al Encuentro Intercontinental contra el Neoliberalismo. Nadie me dijo que tenía que ayudar; si alguien lo considera racional, puede hacerlo porque le toca, los problemas del país nos afectan a todos”. 



Alex Lora, líder de El Tri, quien recientemente abriga cuanta causa populista se le aparezca, externó: “El rock sí debe involucrarse con causas sociales, pues es música de y para la gente; qué mejor que sirva para ayudar a quien lo necesite y para concientizar. El Tri ha cooperado con niños discapacitados, mexicanos contra el sida; con comunidades desprotegidas a través de una canción en el disco Juntos por Chiapas; en la construcción de escuelas e iglesias, en una patrulla de rescate en ciudad Neza. Hacerlo dignifica, limpia al rock, al cual se le desprestigia mucho. Sería padre que nuestra música lo resolviera todo, pero no es así; lo que podemos hacer es denunciar lo que pasa. Gracias a estos actos, el rock ha crecido, llega a más público, tiene más fuerza y puede cada vez decir cosas más profundas e importantes. Sí hemos tocado para varios partidos políticos, porque ser rocanrolero es difícil, y si nos dan vida, tomamos su propuesta; eso no desacredita, porque aunque toque para el PRI, critico igual que en un hoyo fonqui”. Esta autora le comenta que los indígenas chiapanecos, aunque mueren de hambre, no aceptan por dignidad la comida del gobierno, y él contesta: “Deben tener sus razones y actuar por el ideal que persiguen. El mío es sobrevivir a la represión, la ridiculización, la satanización y todo contra lo que he remado”. 

José Manuel Aguilera, cabeza creativa de La Barranca, grupo que recientemente se integró a los conciertos por Chiapas (y cuyo proyecto musical, sin panfletos, posee conciencia social como banda de rock: “Lo es para cualquiera, no sólo para los grupos. Yo no haría distinción. Como habitantes de este tiempo y lugar, es nuestra obligación estar informados. Ayudar deja frutos tanto en los grupos como en el público. Si tienes visibilidad pública, es padre que puedas ser útil y atraer la atención hacia una causa, aunque requiere de una ética personal: qué tanto lo usas en tu beneficio, para que digan que ‘eres buena onda’, y qué tanto quieres de veras ayudar. Cuando nos piden participar, si lo fines son sólo políticos, partidistas, lo pensamos bien, pues se presta a interpretaciones subjetivas; pero si sabemos que la ayuda es apremiante, y que el resultado de nuestra participación será superior a los intereses personales, adelante. La Barranca no es un grupo político ni partidista, pero nos preocupa la realidad; no somos explícitos pero sí se nota en nuestra música. Quien esté relacionado con la expresión, debe reflejar su entorno aunque sea de modo indirecto”. 

Voces desde dentro de La Bola

Igualmente, hablaron algunos miembros de La Bola, organismo independiente integrado por músicos, artistas y estudiantes, responsable de las giras de conciertos “Muévete, Gira por la Libertad”, en 1997, y “Muévete contra la Guerra”, en enero y febrero de 1998, que recaudaron dinero y especie como ayuda para las comunidades indígenas desplazadas en Chiapas. La Bola ganó experiencia desde que sus integrantes participaron en la ONG Batallón de los Corazones Rotos, creada en 1994. 



En su representación, continuaron Díaz Enciso, Rita Guerrero, voz de Santa Sabina, Figueroa y Vega-Gil. Santa y Botellita, desde formadas, han apoyado causas sociales: “No está disociado de nuestro trabajo musical”, dice Guerrero; “con el tiempo hemos pulido la organización de estos conciertos, cada vez tenemos objetivos más claros. En 1995, ’12 Serpiente’ y ‘Rock por la Paz y la Tolerancia’, en la UNAM, marcaron una forma distinta de hacer conciertos. Al principio hubo oradores; ahora para informar usamos la estación de radio virtual (con promocionales y locuciones en vivo) ‘XEZLN, la estación del pasamontañas’. Notamos que quienes asisten tienen más idea que al principio, del significado de estos actos. Nuestro impulso principal es el amor. No tenemos en la ciudad causas para movilizarnos; adoptamos la zapatista porque es una motivación para los jóvenes. Llevar toneladas de alimento no soluciona el problema, pero ir y ver cómo viven los indígenas es muy valioso”. Figueroa: “Nos hace sentir vivos. Es cómodo no opinar y como roquero narrar el acontecer personal como si fuera lo más profundo. El rock nació como contestación social y su esencia está en tocar los corazones y la realidad”. 

Entonces, quien no ayuda, ¿está mal? Guerrero: “No, cada quien puede participar como quiera y pueda, o quizá no hacerlo”. Figueroa, más radical: “Quien no apoya no está consciente de lo que pasa. No cuestionamos el trabajo artístico, pero si hay una revolución, nadie se salva”. Continúa Adriana Díaz: “No repudiamos a quien no apoya, sólo nos parece raro que mucha gente, sea lo que sea, no esté consciente”. Prosigue Vega-Gil: “Para evitar que lo que organiza La Bola se vuelva frívolo y parezca ‘una moda’, tenemos que ser radicales para ser claros”. Puntualiza Guerrero: “Pero no decidimos quién toca y quién no; sólo tocan si están de acuerdo con las demandas que adoptamos: que se retire el Ejército de Chiapas, se cumplan los Acuerdos de San Andrés y se investigue y desarme a los paramilitares”. 

Retoma Vega-Gil: “Más allá de ideas y simpatías, no hay que olvidar que vivimos una guerra de baja intensidad; hay operativos y estrategias militares, muere gente todos los días. En los 70, tras la guerrilla de Guerrero, muchos artistas que se decían comprometidos, lo olvidaron. Hoy podemos hacer presión, y no sólo como grupos de rock; todos estamos implicados. El chite es hacer una revolución en nuevos términos de expresión”. 

Los Frutos 

Respecto de los frutos que la organización de estos conciertos ha logrado, se expresan algunos de los involucrados. 

Pato de La Maldita señala: “Estos festivales crean espacios de expresión que pueden traducirse en espacios laborales; apuntan al desarrollo del rock mismo. Pocas organizaciones, como las que hemos integrado, han generado tanto en lo material y en lo emocional. Como músico en estos toquines, te vuelves depositario de ciertos ideales y ganas credibilidad moral. Y el discurso no tiene que ser solemne; el zapatismo demuestra que puede ser desenfadado sin perder seriedad”. 

Pinocho complementa: “No es cuadrado, lo que a nuestra generación nos parece natural”. 

Briseño apuntó: “Estos conciertos han servido para agitar la conciencia, para que crezca el movimiento social, para que la gente no le crea al gobierno cualquier cosa, para que la comunidad internacional ponga sus ojos en México y ayude a vigilar nuestros derechos a la vida y la salud, para que la sociedad renueve su relación con sus indígenas”. 

Adriana Díaz Enciso finaliza: “A favor de la ciudad, un ejemplo fue ‘Rock por la paz y la Tolerancia’, cuando rompimos la prohibición de efectuar conciertos al aire libre. No hay muchos espacios dónde oír rock, por eso creamos espacios y fiestas para la gente. Es una satisfacción organizarlos sin ayuda de empresas y que los chavos guarden el orden: son sus conciertos. Y aunque lo que llevamos a Chiapas son toneladas que se acaban en tres días, se hace grande al unirse a la presión de mucha gente de dentro y fuera de México”. 





José Cruz responde a JP Proal

RESPUESTA del maestro JOSÉ CRUZ 
(cantautor y fundador de REAL DE 14)
a Juan Pablo Proal, autor del texto "La generación Zoé".


 
Señor Juan Pablo Proal, leí el artículo que publicó en la revista Proceso y le hago los siguientes comentarios.

Es muy interesante cómo las distintas clases sociales se “engancharon” con su artículo:
Usted jamás habla, con los ejemplos que pone de canción de protesta; pero la gente que le responde sí lo hace. La mayoría “trivializa” lo polémico de su artículo e inclusive, “defiende” y casi “disculpa” a su grupo favorito, por no tener una perspectiva social de crítica ni autocrítica en su cotidianeidad ni en su devenir como seres de carne y hueso: ¿Será porque en su contexto íntimo no cuentan con las herramientas u oficio para desarrollar cualquier tema con profundidad? o ¿Será la voz del confort de una clase social que justifica su indiferencia personal en el artista que elige seguir? En todo caso, compran lo “comercial” por la fama que “alcanzan” sus artistas preferidos.

Uno de los compositores más comprometidos con su voz y sus vivencias, fue el gran José Alfredo Jiménez, otro fue el poeta “maldito” Rimbaud cuya su poesía se volvió un reclamo político ante los poetas de su época, que evadían lo existencial, lo vivencial, lo social y negaban su propia SOMBRA.

Estos dos autores sí conocían su SOMBRA porque se arriesgaron a vivirla, luego entonces, a existirla.

Conclusión: Está el artista con voz propia que decide involucrarse consigo mismo en la búsqueda de su condición humana, sin dejar de ser un ser social y comprometido, y por otro lado, // está el artista auto complaciente, que al perseguir la fama, el prestigio y el dinero, enajena su obra a los caprichos de cualquier disquera comercial que busca el “hit” y la ganancia inmediata. Sin embargo, ambos tienen derecho a existir en el mercado; por lo tanto, el público según su nivel de conciencia y sus necesidades, elegirá a quién seguir.
Atentamente


José Cruz, compositor y fundador de Real de Catorce.

abril 12, 2012

Buzzcocks, St Vincent, Radiohead, Steven Wilson...

porque el espacio en el papel nunca es suficiente..
las RECOMENDACIONES
de la RUTA SONORA
abril 12 a 19


Buzzcocks. St Vincent. Radiohead. Steven Wilson

Buzzcocks

La primavera sigue floreciendo, pródiga en conciertos que nos tiene a los melómanos en un hilo,al menos en la capital.

Guitarras a tope

Las guitarras estallarán hoy jueves 12 en el recién estrenado Auditorio Blackberry (Tlaxcala 160 e Insurgentes, Condesa), con dos actos relevantes. Se puede adquirir boleto para cada concierto por separado, o uno para ambos por $600, tanto en la dirección citada sin cargo, como en Ticketmaster.

1. El 4 de junio de 1976, Manchester se vio infectada por el histórico concierto donde se dieron a conocer The Sex Pistols en el Lesser Free Trade Hall, ante unas 40 personas. Crucial, porque entre el público que presenció a esta incendiaria banda, estaban varios de los que fundarían las agrupaciones que darían un giro al sonido y a la concepción inmediata, ruidosa, elemental y rebelde de la música, una vez avejentado el “verano del amor” de fines de los años 60 y estancado ya el virtuosismo de inicios de los 70: integrantes de The Smiths, Joy Division, The Fall, escritores, el periodista y productor Tony Wilson, etcétera (como lo representa el filme 24 hour party people de Michael Winterbottom, 2002). Y por supuesto, los organizadores de ese desgarriate estaban ahí, listos para meses después telonear a los Pistols en su gira Anarchy Tour y seguir pasando a la historia como parte del movimiento que auguraba el “No Futuro”: los Buzzcocks.

La banda encabezada por Pete Shelley iba a tocar ese día, pero no estaba lista. Así que un mes después, en la segunda actuación de los Pistols ahí mismo, ahora atestado de gente, los Buzzcocks partieron el queso con su punk urgente, intenso, aunque menos político, sobre extrañas historias de amor, aportando algo que los distinguió: su maestría para crear melodías vocales distintivas, riffs seminales, memorables, y estructuras más elaboradas que las de sus contemporáneos, capaces de influir a generaciones, hasta nuestros días (Pixies, Nirvana, The Libertines), sobre todo con los discos Another music in a different kitchen, Love Bites (ambos de 1978) y A different kind of tension (1979).
Formados en 1975, desbandados en 1981 y vueltos a reunir en 1989, con grabaciones y giras esporádicas, el combo de Manchester se ha mantenido activo, y estará hoy en la ciudad de México. 22 horas, $380.

Annie Clark (St Vincent)


2. St Vincent: pseudónimo de la compositora, guitarrista y cantante texana Annie Clark, cuyo creativo trabajo es disfrutable en los discos Actor (2009) y Strange mercy (2011). En segunda visita, a bordo de su pequeña pero tronadora guitarra, con sus ensambles y claridades jazzy-rocan-trónicas, la ex integrante de la orquesta del experimental Glenn Branca y ex músico de soporte de Polyphonic Spree, Sufjan Stevens, Regina Spektor y Feist, cantará agraciada, con esa retorcida forma que tiene de ser dulce y siniestra, exaltando la pérdida y la neurosis; generando tensión sónica, vaporosidad vocal-ambiental, y desajustes armónicos. Su pop contemporáneo de gran clase partirá más de una crisma. 19 horas, $380.


El rey caído

Radiohead

Entre 1997 y 2007, el mega-quinteto de Oxford, Radiohead, se volvió referente histórico: artesanos del detalle sonoro, creadores de atmósferas inusitadas, con ganas de innovar y generar sonidos e imágenes muy de su tiempo, y no ser refrito de nada. Impecables y estremecedores en sus álbumes Ok Computer (1997), Kid A (2000), Amnesiac (2001) y Hail to the thief (2003); paradigmáticos en 2007 al emitir el In Rainbows de forma digital descargable, pidiendo se pagara el precio que fuera; deslumbrantes en sus actuaciones en vivo, Thom Yorke y compañía, entre letras descorazonadas y existenciales, se mantuvieron en lo alto del prestigio durante una década. Sin embargo, The King of Limbs (2011) desilusionó a millones, por haber bajado la exigencia: no más sorpresas ni texturas y atmósferas desconcertantes o inesperadas. La autocomplacencia les alcanzó de triste forma. Yorke empezó de DJ en clubes con estrellas del dubstep, y el genio del grupo, Jonny Greenwood, dedicó mayor creatividad a hacer soundtracks o ejecutar actos de vanguardia con artistas como Krzysztof Penderecki. El resultado: un disco descuidado; rítmicas electrónicas rebasadas hace lustros y melodías monótonas, aburridas. Nada del desgarramiento de alma de antes.
Si bien la calidad del grupo en vivo se mantiene intacta, es doloroso ver amilanarse a una banda que lo ha tenido todo para trascender, creativamente hablando. Aun así, la contundencia de lo que han sido prevalece en una gira que, de no crear algo mejor en el futuro, podría ser de sus últimas con mediana dignidad (setlists recientes: Marzo 15 http://bit.ly/HCf51b, Abril 9: http://bit.ly/HW3nv1 ).

Radiohead en México por tercera ocasión: 17 y 18 de abril. Foro Sol. 20 horas, $230 a $1250 (ayer se liberaron boletos).



Spoken Fest, Misfits, Anthrax

Viernes 13:



-- 1. Steven Wilson es uno de los productores, músicos e intérpretes más respetados del Reino Unido, sobre todo a partir de la guitarra, quien ha pasado por numerosas bandas derrochando virtuosismo y elegancia, conocido sobre todo por haber integrado Porcupine Tree (influencia fortísima sobre Radiohead) y Blackfield, y haber producido a numerosos artistas como la jazzista noruega Anja Barbarek, los progresivos Orphaned Land, la legendaria banda Marillion, y haber sido invitado en la voz por bandas como Pendulum y Dream Theater. Recientemente, uno de sus trabajos más reconocidos fue su primer álbum solista Insurgentes (2008), bellísimo, etéreo, intenso e intrigante, ligado a un documental de mismo nombre, dirigido por Lasse Hoile. Uno de sus encargos recientes fue remezclar el catálogo de King Crimson. Como puede verse, su prestigio y oreja se mueven entre los más alto de la crema guitarrera.
Teatro Metropolitan (Independencia 90, Centro). 21 horas, $200 a $700.


Jermán Argueta, improvisador --

2. Spoken Fest (hip hop, trova, improvisación, slam de poesía): Viernes 13, Sábado 14 y Domingo 15 en el Museo Universitario del Chopo (Enrique González Martínez 10, Sta Ma la Ribera), 19 horas (domingo 15 horas), entrada libre. http://rojoquerojo.blogspot.mx/2012/04/espoken-fest-df-hip-hop-trova-impro.html?zx=b9fe01eefa2a75ce

- Viernes: Sesiones de varia invención: Van T Crew, Ana Zarina Palafox, Gloria Rodríguez, Jermán Argueta, José Alberto Gallardo, Los vehículos que atropellan al ser, Taller de Quimeras, Leticia Servín.

- Sábado: Duelo de improvisadores. Fernando Villa / Nara Pech, Ana Zarina Palafox, Van-T / Ximena Montero, Diana Rayón / Andrea Zolá, Enrique Melgarejo / Jermán Argueta, Ulises Trejo Amador / Galo Balkazar, Mauricio Jiménez / Tanquetch, Gustavo Proal.

- Domingo: Slam de Poesía: Luisa González, Mariana Montero, Daniela Flores, Nera Pech, Selene Egregio, Judith Satán, Areht Palacios, Adrián Esparza, Javier Raya, Carlos Titos Barraza, Mc-L-on, Karloz Atl, Juan Joaquín Pérez Tejeda, Diana Rayón, Rojo Córdova.

3. Dapuntobeat y su funkielectro bailador en El Imperial (Álvaro Obregón 293, Condesa). 22 horas, $120.

4. De Guadalajara, el sonido amable y agraciado de Technicolor Fabrics. Pasagüero (Motolinia 33, Centro). 22 horas, $100.

-- Andrea Balency

5. Canto bonito, armonías jazzeras, acordeón sonriente: Andrea Balency Trio. Foro del Tejedor de El Péndulo (Álvaro Obregón 86, Roma).

6. Metal mexicano de guardia clásica con Ágora. El Imperial (Álvaro Obregón 293, Condesa). 22 horas, $100.

7. Noche kitsch y electro-guapachosa con Sonido San Francisco y Tropikal Forever. Lunario del Auditorio Nacional (Marte y Reforma, Polanco). 21 horas, $260.



Domingo 15


Misfits en concierto. Cliente frecuente del público mexicano, esta banda clásica de hardcore punk le sigue dando con fe y furia al terror y las pesadillas interiores hechas destrucción auditiva. Auditorio Blackberry (Tlaxcala 160 esquina Insurgentes, Condesa). 21 horas, $300 a $450.


Miércoles 18


-- Anthrax, aún en buen lugar entre los seguidores del thrash metal, viene de vuelta con toda su mata agitable. En esta ocasión, promueve el disco Worship Music (2011), su décimo de estudio. José Cuervo Salón (Moliere y Andrómaco, colonia Ampliación Granada). 20 horas, $550.







abril 06, 2012

Indie-O Fest 2012, Lanegan, Gallagher, MGMT

porque el espacio en el papel nunca es suficiente...
las RECOMENDACIONES de la
RUTA SONORA
abril 6 a 11. 2012

Indie-O Fest. Lanegan. Gallagher. MGMT

Thurston Moore encabeza el Indie-O Fest

Afín al espectáculo modesto en cuanto a despliegue comercial, pero no modesto en cuanto a calidad, en octava edición, y auspiciado por la productora Kontrabando, el festival Indie-O Fest trae a México este sábado 7 de abril a dos importantes figuras de la música alterna, una vez que la influyente banda neoyorquina Sonic Youth ha sido disuelta: Thurston Moore y Lee Ranaldo (acompañado por Steve Shelley, ex baterista de la misma), otrora integrantes del grupo de marras, ahora con sus proyectos solistas, en un solo festival. Otras figuras de fulgor internacional reciente en el cartel: Kurt Vile, Wild Flag, City and Colour y Youth Lagoon. De México: Antoine Reverb.

Thurston Moore. Aunque Demolished Thoughts (2011) es su décimo disco solista, es su primero tras la ruptura con Kim Gordon, su mujer por décadas, y cómplice en Sonic Youth, grupo del que en voz, composición y guitarra fue líder. Su actual show está basado en ese hermoso, triste y delicado álbum, que con Beck como productor, logró entre cellos deslavados y guitarras acústicas que se derriten, plasmar un corazón destrozado. Quizá ejecute destellos ruidistas, como los que suele desatar con diferentes artistas sonoros.

--- Lee Ranaldo & Band. Otro que no puede negar el sonido de su parroquia. También veterano para emitir discos en solitario, el guitarrista estrena Between the times and tides (2012), cálido pasaje empatado con las tonalidades que genera desde hace más de 20 años. Interesante será verle imprimir su propio sello, con Shelley en el ritmo.
Kurt Vile --

Kurt Vile. Conocido por estar frente a la banda de lo-fi-folk-punk The War on Drugs, este cantautor ruinoso de Filadelfia, acústico e irónico (agradable pero no tanto como lo ha sobrevaluado la crítica), viene acompañado por The Violators, tras editar su tercer solista Smoke ring for my halo (2011). —Detalle: Kim Gordon es fan de este chico: ojalá no haya celos en backstage.

---- Wild Flag. Poder femenino desde Portland con este cuarteto de reciente formación pero larga trayectoria, pues dos de ellas son Carrie Brownstein y Janet Weiss, de la poderosa banda grrrrl-riot, Sleater-Kinney. La energía de su disco homónimo (2011) se dejará sentir a todo estrógeno.

City and Colour. Proyecto personal del canadiense Dallas Green, que estuvo al frente de Alexisonfire, banda del circuito local de allá, aunque como C&C ha recibido varios premios. Green hará sonar Little Hell (2011) con suavidad folk y etérea.

Youth Lagoon. Psicodelia nebulosa, volátil, minimalista, la del proyecto de Trevor Power, de Idaho, que ha causado revuelo con The year of hibernation (2011).

Antoine Reverb. De Guadalajara, una de las mejores propuestas de la actual generación de música independiente: guitarras disonantes, teclados discretos, acordeón, flauta, clarinete; melodías melancólicas, cantos trémulos. No tendrán mucho qué pedirle a las bandas extranjeras.

Polyforum Cultural Siqueiros (Insurgentes Sur 701). 17 horas. Boletos en www.e-ticket.mx. Preventa: $490; taquilla el mero día: $550.


Silverio, Cirerol, Atari Teenage Riot

Antes la Semana Santa era de guardar. Ahora parece ser para roquear.

Viernes 6:

Silverio, listo para pecar

1. Silverio y su baile tecno-mugriento. Imperial (Álvaro Obregón 293, Condesa). 22 horas, $120.

2. Su servidora Pati Peñaloza seleccionará música en La Pulcata (Insurgentes Sur 226, Roma, tercer piso). 22 horas, entrada libre.


Sábado 7:

Hiperboreal

1. Juan Cirerol y su punk norteño. La Pulcata (dirección citada), 22 horas, entrada libre.

2. Nortec presenta a Hiperboreal. Pasagüero (Motolinia 33, Centro). 22 horas, $100.



Lunes 9:


--- Mark Lanegan, quien ha desfilado por Screaming Trees y Queens of Stone Age, con un rock áspero y estruendoso, pero con mucho corazón, hará las delicias de los afines a las distorsiones noventeras puestas al día. Plaza Condesa (Juan Escutia 4, Condesa). 21 horas, $300 a $500.





Martes 10:

Noel Gallagher --

Noel Gallagher, cerebro detrás de la exitosa banda inglesa Oasis, singular dentro del britpop de los años 90, presentará los días martes y miércoles su disco solista Noel Gallagher’s High Flying Birds (2011). Es un antipático, pero no es tan mal compositor. Metropolitan (Independencia 90, Centro). 21 horas, $480 a $1380.

Miércoles 11:



---- 1. MGMT, uno de los duetos neoyorquinos más excitantes de la última década, sobre todo por su disco Oracular Spectacular (2008), con el cual causó frenesí gracias a sus arreglos psicodélico-rock-electrónicos, ayudados por la producción de Dave Fridmann. Congratulations (2010) tuvo menos relevancia, pero incluyó temas harto extravagantes. Abrirá el show la chilena Javiera Mena. Gran noche hipster. Palacio de los Deportes, 20 horas, $480 y $750.
El jueves 12 estarán en Cholula, Puebla. Toda la info acá: http://www.albino.mx/blog/?p=2206

2. De Berlín, el legendario hardcore-techno de Atari Teenage Riot dará cátedra. Oscuridad, ritmo frenético, frialdad e hipnosis. Lunario. 22 horas, $400.



marzo 30, 2012

Post Vive Latino 2012 / Arctic Monkeys Palacio 2012


* POST VIVE-LATINO 2012
* POST ARCTIC MONKEYS

Café Tacvba al centro y al espacio / foto: Toni François

Hacer crónica musical no implica criticar por criticar o destrozarlo todo para legitimar “pureza”. Si bien hay que señalar con argumentos los errores, es preciso reconocer los aciertos. Ambas acciones edifican una mejor escena. Nuestra incipiente industria es una gran comunidad, y lo que daña a uno, daña a todos. Lo que es bueno, suma y enriquece. Así, es preciso valorar eso en lo que se ha convertido el Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino (su XIII edición, del 23 al 25 de marzo pasados). Comenzó como una idea del consorcio Ocesa, muchas veces errático y abusivo, pero la audiencia se ha ido apropiando del mismo. Asistentes y observadores lo hemos ido construyendo a punta de exigir lo que esperamos de él. Lo hemos dotado de espíritu, melodías, baile, entusiasmo. Lo hemos convertido en una saludable cita anual de encuentro y convivencia multitudinaria. Y cuando ha habido fallas, de alguna forma la empresa ha escuchado. No del todo, no siempre, pero es notoria su voluntad de evolución.

foto: José Jorge Carreón / Ocesa

Para algunos, la ampliación a tres días da pie a meter bandas “de relleno”; para quien escribe es bueno, pues habla de gran cantidad de talento en nuestros países de habla castellana. Su magnitud lo ha convertido en un referente que exhibe cómo cada vez hay menos diferencia entre bandas sajonas e hispanoparlantes.

Recientemente, el Vive Latino se ha aproximado a lo que tiene eco entre el público a nivel menos masivo, a diferencia de otros años que armaba carteles alejados de las preferencias de los jóvenes, quienes gracias a internet (blogs, redes sociales, páginas web) conocen de antemano el trabajo de muchos músicos sin necesidad de medios comerciales.

El festival se ha tornado en un escaparate en el que la energía es puesta por la chamaquiza desmadrosa, que igualmente se ha vuelto más respetuosa y tolerante: cada vez es más raro que se abuchee o agreda a las bandas, que haya riñas considerables o destrozos. Al contrario, aunque muchas bandas no sean conocidas, hay interés en la gente por escuchar, conocer, dejarse sorprender o incluso decepcionarse.

Juan Cirerol en la Carpa Intolerante


Punto a favor ha sido la Carpa Intolerante, que da cabida a proyectos de calidad inusuales, de donde han despuntado artistas que luego saltan a escenarios mayores y al gusto general, ya no sólo dentro del festival. Desgraciadamente, el equipo de audio de ese escenario fue el que más falló.

Acierto de la edición 2012 fue la re-distribución del espacio para caminar y no ser aplastado; las áreas de sombra y para comer resultaron cómodas; la gira Ambulante le sigue dando un plus; el audio mejoró en general, salvo en la Carpa citada. La inclusión de artistas sajones se agradece, pero quizá debieran ser menos, por privilegiar a los hispanoparlantes. Punto en contra, de nuevo: los altísimos precios en alimentos y cervezas; el agua debiera ser gratuita o de más bajo costo. Craso error, la inclusión de anuncios del Gobierno Federal en pantallas (rechiflas inevitables). Estorbo: las marcas; los patrocinios ayudan al costeo, pero debían inventar estrategias que no conviertan al festival en un atasque de productos que ensucian su ánimo artístico y de comunidad.

BANDAS DESTACADAS:

VIERNES:

León Larregui (Zoé) y Lo Blondo (Hello Seahorse!) de invitada / foto: Ocesa

TV on the Radio
Zoé
Screaming Headless Torsos
Furland
Dënver
Antoine Reverb
Mexican Dubwiser
URSS bajo el árbol
Hoppo!
Niña
SFDK



SÁBADO:

Rubén Albarrán (Café Tacvba) / foto: Toni François

Café Tacuba
IMS
Carla Morrison
Astro
Juan Cirerol
Napoleón Solo
El Columpio Asesino
Perrosky
Comisario Pantera
Descartes a Kant
Haragán y Compañía
Def con Dos
Javiera Mena
Amandititita
The Wookies
Foster the People
Kasabian


DOMINGO:

Madness / foto: Toni François

Madness
The Horrors
Fatboy Slim
El Personal
Jaime López y su Chilanga Banda
Paté de Fuá
Kinky
Austin TV
Illya Kuriaky & the Valderramas
Hello Seahorse!
Alfonso André
Robota
Suave as Hello
Los Patita de Perro
Pedropiedra
Rebel Cats
Monocordio
Triciclo Circus Band
Manel


ARCTIC MONKEYS
Palacio de los Deportes
Miércoles 28 Marzo 2012



Alex Turner, dirigiendo el estallido // foto: Fernando Aceves

Sonido desordenado


Estrepitoso, voraz y urgente, el potente cuarteto inglés Arctic Monkeys, con Alex Turner al frente, ofreció la noche del miércoles en el Palacio de los Deportes un concierto sudoroso, festivo, al fragor de las trepidantes baterías que conforman su sello, al dar prioridad a temas de sus dos primeros discos Whatever people say I am, that’s what I’m not (2006) Favourite Worst Nightmare (2007), más ruidosos que su fino, melódico e incomprendido Humbug (2009), del que sólo tocaron dos. También dieron espacio a canciones de su reciente Suck it and see (2011), menos celebrado.

A diferencia de su primera visita, en el estacionamiento del Estadio Azteca en 2010, donde todo fue caos, ahora la puntualidad fue verdaderamente inglesa, aunque se trató de
un concierto meteórico, de hora y media. Con su actual look cincuentero y copetón, los monos del ártico ejecutaron su particular forma de entender el punk, en el sentido de la inmediatez y el desenfreno (no tanto en la emulación de los acordes y la distorsión de antaño), con toques de humor negro y poética hiperrealista.

Matt Helders / foto: Fernando Aceves

Muy de su generación, su sonido desordenado, con prisa y ganas de estallar, entabló gran comunión con un adolescente público chilango, que al frente ejecutaba una marea tectónica de euforia, entre lluvia constante de cerveza y slam demuele-huesos. Con un show opuesto al intimismo y emotividad del repertorio pasado, la banda prometió: “¡Nos vemos en la próxima, ciudad de México!”

Setlist: http://bit.ly/GYsLkZ. Gran video de antier en el Palacio, que muestra al grupo del camerino al escenario, tras volver del encore y cantar el estreno: R U Mine? : http://bit.ly/H2IkHt
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